Membrana epirretiniana: operar para frenar… y muchas veces para mejorar
“En la cirugía de la membrana epirretiniana no operamos para prometer una mejoría, sino para evitar que la visión siga deteriorándose.”
La mayoría de los contenidos sobre la membrana epirretiniana coinciden en un aspecto fundamental: cuando esta patología requiere cirugía es porque el paciente presenta síntomas funcionales claros, como alteraciones en la forma de las imágenes (metamorfopsia) y/o pérdida progresiva de agudeza visual, además de cambios anatómicos objetivables en la OCT, como engrosamiento macular, pseudoagujeros o incluso agujeros maculares.
Desde un punto de vista médico y quirúrgico, el objetivo principal es estabilizar la visión, reduciendo la tracción que la membrana ejerce sobre la mácula y evitando un mayor deterioro estructural y funcional. Esto debe explicarse con claridad al paciente, señalando que la cirugía no garantiza una mejoría visual.
Si la pérdida visual inicial es leve o moderada, el propósito de intervenir es frenar la progresión. La recuperación funcional depende de múltiples factores, como la duración de la tracción, el daño previo en las capas retinianas y la capacidad de reorganización neurosensorial tras la cirugía. Si deseas información adicional sobre trastornos maculares, visita nuestra sección de Patologías Oculares.
Mi tip clínico
En mi experiencia, muchos pacientes sometidos a cirugía de membrana epirretiniana experimentan una mejoría en su calidad visual, especialmente en los síntomas que más afectan a su vida diaria:
– disminución de la metamorfopsia,
– mejor percepción de las formas,
– y en muchos casos una mejoría objetiva de la agudeza visual.
Es importante remarcar que los resultados no son inmediatos. La retina necesita tiempo para reorganizarse. Las mejoras más estables suelen evaluarse entre los 6 meses y un año después de la intervención. Si te interesa conocer más sobre cómo se abordan estas patologías desde el punto de vista quirúrgico, revisa nuestra Cirugía de Retina.
No intervenir puede llevar a una pérdida visual progresiva e irreversible. Por ello indicamos la cirugía cuando corresponde: no para crear falsas expectativas, sino para proteger la visión a largo plazo y ofrecer la mejor oportunidad de recuperación funcional. Si ya presentas síntomas, puedes pedir una cita para una valoración completa.
Revisión médica
Contenido revisado por: Dr. Antonio Soler García, Director Médico en Soleyes Fuengirola.
Nº de colegiado: 292907906.
Fecha de actualización: 02/02/2026
Aviso importante
Este contenido es informativo y no sustituye la evaluación, diagnóstico ni tratamiento médico.
Ante síntomas o dudas, solicita una cita.