Enfermedades oculares

Atrofia geográfica en la DMAE: tratamientos que pueden ralentizar la pérdida visual

Retina Con Atrofia Geográfica Asociada A Degeneración Macular Relacionada Con La Edad

Atrofia geográfica en la DMAE: nuevos tratamientos para frenar su progresión

La atrofia geográfica es una forma avanzada de degeneración macular asociada a la edad (DMAE) en la que determinadas zonas de la retina van perdiendo progresivamente su función.

Cuando afecta a la zona central de la retina, puede dificultar actividades tan importantes como leer, reconocer caras o distinguir pequeños detalles.

Durante muchos años no hemos dispuesto de ningún tratamiento capaz de modificar su evolución. Sin embargo, esto está empezando a cambiar.

¿Qué ocurre en la atrofia geográfica?

En la atrofia geográfica se produce una pérdida progresiva de las células de la retina responsables de la visión.

Las zonas afectadas aumentan lentamente de tamaño y, cuando se aproximan al centro de la mácula, pueden producir una pérdida importante de visión central.

A diferencia de la DMAE exudativa o «húmeda», normalmente no existe líquido ni hemorragia. El problema es la pérdida progresiva de tejido retiniano.

¿Existen ya tratamientos?

Por primera vez, sí.

En Estados Unidos se han aprobado dos medicamentos, pegcetacoplan y avacincaptad pegol, capaces de ralentizar el crecimiento de las áreas de atrofia.

Se administran mediante inyecciones dentro del ojo y actúan sobre una parte del sistema inmunitario denominada sistema del complemento, que interviene en el desarrollo de la enfermedad.

Los estudios clínicos han demostrado que estos tratamientos pueden hacer que la atrofia avance más lentamente.

¿Pueden recuperar la visión perdida?

No. Y esta es probablemente la información más importante para los pacientes.

Estos tratamientos no regeneran la retina que ya se ha perdido ni recuperan la visión.

Su objetivo es diferente: intentar conservar durante más tiempo la retina que todavía funciona.

Por eso hablamos de ralentizar la enfermedad, no de curarla.

¿Por qué puede ser importante frenar la atrofia?

La localización de la atrofia es fundamental.

En algunos pacientes, la enfermedad puede avanzar durante años alrededor del centro de la mácula antes de afectarlo directamente.

Si conseguimos que ese avance sea más lento, potencialmente podríamos retrasar el momento en el que la enfermedad compromete áreas especialmente importantes para la visión.

Sin embargo, todavía necesitamos más estudios para determinar cuánto de ese beneficio se traduce realmente en una mejor conservación de la visión en la vida cotidiana.

¿Están disponibles estos tratamientos en España?

Actualmente, estos medicamentos no están autorizados para el tratamiento de la atrofia geográfica en la Unión Europea.

Aunque han demostrado ralentizar el crecimiento de las lesiones, las autoridades europeas han considerado que todavía no se ha demostrado suficientemente que ese efecto produzca un beneficio funcional para los pacientes que compense los riesgos y la necesidad de inyecciones repetidas.

Por tanto, aunque representan un avance científico muy importante, todavía no forman parte del tratamiento habitual de la atrofia geográfica en España.

¿Qué podemos hacer mientras tanto?

El seguimiento continúa siendo fundamental.

Mediante pruebas como el OCT y la autofluorescencia podemos observar la evolución de la enfermedad y controlar si aparecen otros cambios asociados a la DMAE.

También es importante no fumar, mantener hábitos de vida saludables y valorar individualmente si están indicados determinados suplementos nutricionales.

Y, sobre todo, realizar controles periódicos. Un paciente con atrofia geográfica también puede desarrollar una forma exudativa de DMAE, para la que sí disponemos de tratamientos muy eficaces mediante inyecciones anti‑VEGF.

En resumen

Estamos viviendo un cambio importante en el tratamiento de la atrofia geográfica.

Por primera vez hemos demostrado que podemos ralentizar su progresión.

Todavía no podemos recuperar la retina perdida y estos nuevos medicamentos no están actualmente autorizados en Europa, pero constituyen un primer paso hacia tratamientos capaces de modificar la evolución de una enfermedad para la que, hasta hace muy poco, no disponíamos de ninguna opción terapéutica específica.


Información médica revisada por especialista

Contenido elaborado y revisado por Antonio Soler, cirujano oftalmólogo y director médico de Clínica Oftalmológica Soleyes.

Este artículo tiene fines exclusivamente informativos y no sustituye una consulta médica individualizada. Ante cualquier síntoma visual o sospecha de enfermedad ocular, es recomendable realizar una valoración oftalmológica completa.