Enfermedades oculares

Pantallas y ojo seco: cómo evitar el escozor, la fatiga visual y la visión borrosa

Persona Utilizando Un Ordenador Con Síntomas De Ojo Seco Y Fatiga Visual

Pantallas y ojo seco: ¿por qué mirar el móvil puede hacer que tus ojos piquen, ardan o vean borroso?

Móviles, ordenadores y tabletas forman parte de nuestra vida diaria. Después de varias horas delante de una pantalla es frecuente notar ojos cansados, escozor, sensación de arenilla, lagrimeo o incluso visión borrosa.

Muchas personas piensan que estos síntomas se deben a la luz que emiten las pantallas. Sin embargo, el mecanismo más importante suele ser mucho más sencillo: cuando miramos una pantalla, parpadeamos menos.

¿Qué ocurre cuando miramos una pantalla?

Cada vez que parpadeamos extendemos una fina capa de lágrima sobre la superficie del ojo. Esta película lagrimal mantiene la córnea húmeda y permite que veamos con nitidez.

Cuando estamos concentrados leyendo, trabajando con un ordenador o mirando el móvil, disminuye la frecuencia del parpadeo y también pueden aumentar los parpadeos incompletos.

Como consecuencia, la lágrima se evapora con mayor facilidad y la superficie ocular puede secarse.

Esto explica por qué después de un tiempo aparecen molestias y por qué algunas personas incluso notan que la visión se vuelve intermitentemente borrosa.

¿Las pantallas dañan los ojos?

El uso prolongado de pantallas puede producir fatiga visual digital y empeorar los síntomas de ojo seco, pero no existe evidencia de que la luz de las pantallas utilizadas en condiciones normales produzca lesiones en la retina.

Tampoco se ha demostrado que las gafas con filtros especiales para bloquear la luz azul prevengan la fatiga ocular digital.

Por tanto, para la mayoría de las personas el problema no es proteger la retina de la pantalla, sino utilizarla de una forma que reduzca el esfuerzo visual y la sequedad ocular.

¿Qué podemos hacer?

Algunas medidas sencillas pueden ayudar mucho.

  • Realizar descansos periódicos durante el uso de pantallas.
  • Aplicar la regla 20-20-20: cada 20 minutos mirar durante 20 segundos a una distancia aproximada de 6 metros.
  • Parpadear conscientemente con más frecuencia.
  • Colocar la pantalla ligeramente por debajo del nivel de los ojos.
  • Evitar que ventiladores o aire acondicionado incidan directamente sobre la cara.
  • Utilizar lágrimas artificiales cuando exista sequedad ocular.

¿Cuándo debemos consultar?

Si las molestias son frecuentes, persisten aunque reduzcamos el tiempo de pantalla o necesitamos utilizar lágrimas artificiales continuamente, conviene realizar una exploración oftalmológica.

No todos los ojos secos son iguales. En algunos pacientes existe una alteración de las glándulas de los párpados, inflamación de la superficie ocular u otros factores que requieren un tratamiento específico.

En resumen

Las pantallas forman parte de nuestra vida y no es necesario tenerles miedo.

Pero cuando las utilizamos durante mucho tiempo parpadeamos menos, la lágrima se evapora más rápidamente y nuestros ojos pueden secarse y fatigarse.

Hacer descansos, parpadear conscientemente y tratar adecuadamente un posible ojo seco suele ser mucho más útil que preocuparse por la luz azul de la pantalla.


Información médica revisada por especialista

Contenido elaborado y revisado por Antonio Soler, cirujano oftalmólogo y director médico de Clínica Oftalmológica Soleyes.

Este artículo tiene una finalidad exclusivamente informativa y no sustituye una valoración médica individualizada. Ante molestias persistentes, síntomas de ojo seco o cambios en la visión, es recomendable realizar una exploración oftalmológica completa.