El cirujano, Petri Oksman escribe sobre el tratamiento de láser

La cirugía láser de ojos se inició en 1997 y desde entonces se han hecho en torno a decenas de millones mundiales. En primer lugar, se hicieron tratamientos a la superficie del ojo (PRK), después LASIK (tratamiento baja del flap) que es actualmente el más común tratamiento del mundo. El flap puede ser utilizado con el láser (femto), o de láser también se puede realizar dentro de la córnea (SMILE).

La causa más común de cirugía ocular con láser es la miopía, es decir, no se ve sin gafas de lejos. Además, el astigmatismo puede ser tratado así como una pequeña hypermetropía. El Láser de presbicia no funciona perfectamente pero con vista cansada una cirugía de lente es la mejor opción.

Casi toda la visión debe ser detenida, es decir, manteniéndose el mismo año o dos para que el resultado de la cirugía sea permanente. El estudio preliminar para el tratamiento incluye medir el error refractivo, además de los ojos del paciente y examinaciones de córnea tomados para determinar la elegibilidad para el tratamiento.

MiboThermoFlo

La superficie ocular es hidratada por la película lagrimal que contiene agua, proteínas y lípidos. Los lípidos son el componente principal para mantener el ojo húmedo y la razón más común de los síntomas de ojo seco ya que es un defecto de su secreción. Estos son secretados por las glándulas de Meibomio, cualquier alteración en la funcionalidad de éstas causa síntomas relacionados con el síndrome del ojo seco. Entre ellos destacan: picazón, ardor, sequedad e irritación, sensibilidad a la luz y sensación de «arenilla en los ojos». Incluso suele aparecer un síntoma característico como es el exceso de lágrimas, donde la película lagrimal contiene pocos lípidos y se evapora fácilmente resultando un ojo seco por evaporación.

Las gotas hidratantes, también llamadas lágrimas artificiales alivian los síntomas, pero hay un tratamiento terapéutico, MiBoThermoflo, destinado a mejorar la funcionalidad de las glándulas de Meibomio. El objetivo del tratamiento es recuperar la funcionalidad en las estructuras que no actúan correctamente mediante la aplicación de calor y un suave masaje, mejorando la actividad de las glándulas de Meibomio y en consecuencia eliminando los síntomas causados por ojos secos.

Tratamiento ThermoFlo

¿Sufre de ojos secos? Los ojos secos y picazón ahora tienen solución. ¡Somos pioneros en esta técnica!

MiBo ThermoFlo es un nuevo dispositivo terapéutico para el tratamiento de ojos secos. Utiliza una bomba de calor termoeléctrica diseñada para proporcionar una temperatura constante de 42 °C en la superficie externa del párpado. El objetivo del tratamiento es licuar el contenido obstruido de las glándulas meibomianas  y por lo tanto cura los síntomas de la sequedad.

Es un dispositivo creado específicamente para tratar tanto el párpado superior como el inferior al mismo tiempo. Mediante un masaje se transfiere el calor hasta a las glándulas meibomianas, proporcionando a los pacientes un alivio inmediato.

ThermoFlo se podría describir como un tratamiento de Spa ocular.

Glaucoma

El glaucoma es una enfermedad ocular que causa daño al nervio óptico, conduciendo a una pérdida creciente de la visión periférica y eventualmente, si no se trata, produce la pérdida completa de la visión. El riesgo de glaucoma aumenta con la edad y la prevalencia en mayores de 50 años es del 2%, y el 5% en mayores de 70 años. La mitad de los pacientes con glaucoma son inconscientes de su condición ya que la enfermedad no presenta ningún síntoma, especialmente en las primeras etapas. Sin embargo, después de la degeneración macular, el glaucoma es la siguiente enfermedad ocular que causa pérdida de visión.

La presión del ojo es normal (10-21mmHg) en la mitad de los pacientes con glaucoma, pero no solo es necesario una simple medición de la presión ocular para su diagnóstico. Para evaluar si el paciente sufre de glaucoma o no, se necesitan exámenes más exhaustivos como exámenes OCT de la mácula, mediciones de las capas de la retina y exámenes de campo visual. El factor de riesgo para el glaucoma es:

  • Alta presión ocular
  • Edad
  • Exfoliación de la lente
  • Sangrado de la papila del nervio óptico
  • Diabetes
  • Miopía
  • Factores genéticos
  • Factores étnicos

Se realizan varios exámenes durante su visita al oftalmólogo: se detallan los factores de riesgo, se mide la presión ocular, se examinan la estructura del ojo así como los ángulos de cámara, fotografía del fondo de ojo, (OCT) de la papila y del nervio óptico. Los resultados de estos exámenes permitirán evaluar la necesidad de nuevos exámenes o el seguimiento de cambios. Sin estos exámenes, es imposible para un médico estimar si existe un riesgo de glaucoma, o si la enfermedad ya es prevalente. Como recordatorio, una simple medición de la presión ocular no es un criterio diagnóstico válido para diagnosticar el glaucoma.

En el tratamiento del glaucoma, el objetivo es bajar la presión del ojo con medicación, láser o cirugía. La mayoría de los pacientes que son diagnosticados tempranamente y que han recibido tratamiento antes de que se hayan producido grandes daños, se manejan bastante bien con la enfermedad en su vida. Sin embargo, algunos tipos de glaucoma causan un daño extenso ya en las primeras etapas (en un par de meses), por lo que es importante seguir las recomendaciones del médico sobre la frecuencia de los seguimientos.

El glaucoma es una afección grave que no puede ser diagnosticada simplemente midiendo la presión ocular. El tratamiento temprano ralentiza o incluso impide que la enfermedad progrese y los pacientes pueden llevar una vida normal. Debe realizarse un examen minucioso cuando la presbicia se pone en marcha, normalmente a la edad de 45 años. Después de eso, los exámenes regulares deben hacerse de acuerdo con las recomendaciones del médico.